Resfriado: ¿putada, o simple enfermedad?
Encontrarte mal a los cinco años es un chollazo: tu madre te cubre de atenciones, te trae regalos y se pasa el día contigo..
A los once, no está mal del todo, aunque tu madre ya pasa un poco más de ti; una vez sabes sonarte la nariz solit@, no hace falta que esté encima tuya las 24 horas.
A los catorce es algo más jodío, por que tu madre ya te conoce bastante, y al primer quejido (o a la primera muestra de maquillaje en la cara para empalidecerla.., que, por cierto, pocas veces cuela) te dice: "Tira pa' clase, ¡y que no me entere yo que has faltado al examen de matemáticas!", y te estropea el invento. En cambio, si te encuentras mal en mitad de clase, es mejor casi que a los cinco años: te saltas la norma del instituto que prohíbe a los menores salir en horas de clase sin acompañamiento paterno, cojes un bus y vas a casa: está entera para ti solit@, por que tus padres están currando. Y tú, mientras, te autorecetas algo del botiquín y dedicas el resto del día a disfrutar de tu enfermedad.
Pero en Bachiller, encontrarte mal es una putada. Podríaa decirle a tu madre que pasas de ir al instituto, o podrías coger la puerta e irte a casa entre clase y clase, pero entonces resuena en tu cabeza la voz de tu tutora: "Las faltas de asistencia quitan nota, a menos que tengas justificante de un juzgado o de el médico". Y ahí es cuando yo me acojono, que la cosa no está como para que me quiten puntos, especialmente teniendo en cuenta que estas notas hacen media en la PAU. Ningún juzgado me va a hacer justificante por un resfriado, por fuerte que sea; y me da igual lo que digan mis profes: si estoy suficientemente mala como para faltar a clase, estoy suficientemente mala como para NO ir al médico. Una hora y media de cola junto a esos pozos de bacterias comunmente llamados "niños" corriendo de un lado para otro basta para hacerte salir con, al menos, dos enfermedades más: estrés y cualquier cosa que te hayan contagiado. Todo para que el médico me mire como a los viejos (la típica mirada de: "si te aburres, ves al bar, no a colapsar la seguridad social!"), me diga que me tome Frenadol, y que no puede hacerme justificante, que sólo dan justificantes para el trabajo. La profesora dijo que esto lo podemos evitar diciendo a nuestros padres que nos acompañen al médico, pero.., ¡sorpreeesaaa!, ¡mis padres TAMBIÉN trabajan, cielo!.
Total, que voy a clase, aunque lo único que quiero es dormir. Y sin desayunar, y sin tomarme ni una triste aspirina, por falta de tiempo. Y en tirantes, aunque esté acabando septiembre, por que la manga larga me da demasiado calor.
Llego a clase, e inicio el tráfico de pañuelos de papel. "Estefanía, ¿tienes pañuelos?, ¿no?, ¿y Patricia?". Como por la derecha no hay más gente, empiezo por la izquierda. "Larisa, ¿tienes pañuelos?. Pregunta a Azahara, porfa". Y como Azahara tampoco tiene, le pido por señas que le pregunte al chico de 1DB que está a su lado. ¿Por qué por señas..?, pues por que la profesora de matemáticas me mira con la misma cara que si estuviera matando a su madre. Y luego se venga, claro, y me saca a la pizarra a hacer el ridículo confesando que soy incapaz de resolver el ejercicio "Logaritmo en base cinco de raíz cuadrada de A mas B sabiendo que B vale dos veces más que la edad del vecino del tío del primo del director".
En el segundo recreo me replanteo la posibilidad de irme a casa. ¿Y qué si baja la nota media..?, vamos a ver, ¿qué ocurre, que si me bajan 0,25 en la nota de la primera evaluación no podré entrar en Harvard? ¡Venga, por Dios!
Pero entonces recuerdas que aún me toca francés y economía. Y, dada la cantidad de apuntes y explicaciones que dan en cada clase, prefiero faltar a mi propio funeral que a esas asignaturas.
Por fin llega la última clase, y sonrío. En un ratito me iré a casa.., y podré descansar.., y.. Y debo de estar delirando. Por que, para ir a casa, tengo que esperar durante 15 minutos a mi autobús, helada de frío en mitad de la calle. Y después tengo que comer rapidísimo, por que por la tarde tengo que dar tres horas de clase a unos críos. Me costó mucho buscarme esta pequeña ocupación por las tardes, y ahora da igual que me esté muriendo, no puedo llamar a las madres diciendo que no puedo ir. No les cuesta NADA llamarme, decir que pasan de mi, y llamar a una tía con el título de magisterio para que ayude a sus críos. Teniendo en cuenta que mi bolsillo depende del dinero que consigo con estas clases, ME NIEGO. Estos críos aprueban aunque para ello tenga que sobornar yo misma a sus profesores.
Después de un par de días llega el viernes. Sonrío. Ya puedo descansar..
Y de nuevo me pregunto si deliro. Por que tengo dieciséis años, soy joven. Esto significa que los fines de semana tengo overbooking en mi agenda: tengo un plan "oficial" para cada día, y otro "de repuesto" por si el primero falla. Menos mal que el plan de el viernes ha sido cancelado debido al overbooking de otra amiga, y que todavía no he "activado" el plan de repuesto. Con una llamadad y un email cancelo los planes de sábado y domingo. La lástima es que la de mates y la de francés me hayan mandado deberes dificilísimos, y tenga overbooking también en mi cuaderno de economía, y tenga que pasarlo a limpio. Y que el sábado por la mañana tengo que ir a Guadalajara, quiera o no, por que tengo que ir a la óptica para revisar las lentillas; podría ir el lunes, pero tengo que dar dos clases y iría muy pillada de tiempo.
¡¡JODER!!, menos mal que es un triste resfriado.., por fuerte que me den, son soportables (todo lo soportable que puede ser eso de irme a dormir y colocar quince paquetes de pañuelos al lado de mi cabeza, por que no hago más que usarlos; y una bolsa de plástico en el suelo, para tirar los pañuelos, y llenar mi bolso de kleenex cuando voy a la calle). El día que me de la alergia, me da un ataque (con suerte, el ataque me sirve para ir a urgencias, y me evito la hora y media de cola junto a críos). Y más me vale no coger una gripe, que me descolocaría el horario completamente.
Por primera vez en mi vida estoy intentando ser una persona responsable. Creedme, no merece la pena.


Keid dijo
xD
Te aseguro que por faltar muy esporadicamente a alguna clase sin justificante no te van a bajar las notas. Lo del justificante es para apuntarlo en el parte de faltas y que cuando te den las notas no aparezcan faltas sin justificar, pero las faltas que pueden bajar nota (aunque tambien es raro que pase, si son pocas) son las del cuaderno del profesor, esas son las que importan, pero fijate que no todos toman nota ;)
Al menos en mi instituto era asi, pero mujer, por un resfriado, falta y recuperate!
1 Octubre 2007 | 12:41 PM